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Portland Trail Blazers

Un jugón que se quedó a mitad de camino

La historia de Brandon Roy y sus rodillas de cristal

Desgajamos la historia de Brandon Roy, uno de los más grandes ¿y si? de la historia de la NBA.

Brandon Roy con los Blazers
Fuente: USA Today Sports

La ciudad de Seattle tiene una rica historia si se habla de la NBA. Tuvo su equipo, Seattle Supersonics, donde se vieron jugadores de la talla de Gary Payton, Shawn Kemp y Ray Allen. También ha sacado grandes jugadores talentosos que llegaron a la NBA como Jamaal Crawford, Jason Terry y Isaiah Thomas. Pero, sin lugar a duda, hubo un jugador que se destacaba sobre el resto. Un chico llamado Brandon Roy, que ya desde muy pequeño demostraba que iba a llegar lejos. De hecho, es recordado como uno de los más talentosos de la liga, pero también cómo el más desgraciado. Mejor dicho, con las rodillas más desgraciadas.

El comienzo de algo grande

Roy nació el 23 de julio de 1984 en su querido Seattle. Desde la escuela primaria ya se veía que su talento estaba en el baloncesto. Se lo empezó a tomar en serio cuando entró en la Amateur American Union (AAU). La AAU es un lugar donde se desarrolla a jugadores jóvenes para convertirse en estrellas. Luego, cuando llegó el tiempo de ir a la secundaria, se unió a la Garfield High School. Allí no solo fue considerado uno de los mejores jugadores del estado de Washington, sino también ingresó en el top 36 de mejores jugadores en su clase de todo Estados Unidos. Incluso se habló que Roy podría entrar en el draft de la NBA del 2002 directamente desde el colegio. Finalmente, Brandon se negó y fue a la universidad.

Los problemas de Roy empezaban desde temprano

Es importante aclarar que B-Roy tenía una dificultad de aprendizaje que se notaba mucho a la hora de los exámenes, donde se notaba que necesitaba más tiempo para resolverlos que el resto de los estudiantes. Pasó por varios tutores, que lo ayudaron a rendir las pruebas para cumplir los requisitos para entrar a la NCAA. Aún así, era una incógnita si lo iba a poder lograr. Roy comenzó a trabajar en ese momento limpiando contenedores en los puertos de Seattle, por si lo de la universidad fracasaba.

Finalmente, Roy logró aprobar todo y comenzó a jugar en los Washington Huskies, equipo de la universidad de Washington. Allí compartió equipo con el base Nate Robinson y con Martell Webster, quien jugó diez años en la NBA. Su año junior fue una temporada de poco protagonismo, pero aún así logró demostrar su habilidad y su ética de trabajo incomparable. Incluso se habló que podía entrar al draft ese mismo año. Sin embargo, al ver que Robinson y Webster iban a declararse al draft, Brandon decidió quedarse para ganar un poco más de protagonismo y así subir su posición en el draft de la próxima temporada.

El gran último año

Luego de dos años donde Roy desplegó un juego decente, llegó el senior year, el último año en la universidad, donde Roy ya había sufrido algunas lesiones leves (en ese momento, poco importantes) en sus rodillas. Aun así, ese año fue clave para B-Roy: promedió 20.2 puntos con 5.6 rebotes y 4.1 asistencias por partido y llevó a sus Huskies al torneo nacional de la NCAA, donde cayeron en la fase de los Sweet Sixteen (algo así como octavos de final). Además, recibió el premio al jugador del año de la conferencia Pac10, y fue seleccionado en el equipo allAmerican. Finalmente, el número tres que lució en su camiseta de 2002 a 2006 fue retirado en 2009, para quedar inmortalizado en la historia de la universidad.

Brandon Roy en la universidad

Roy hizo historia en los Huskies. [Foto: SBNation]

La irrupción explosiva

En mayo de 2006, Roy fue a hacer trabajos pre-draft de la NBA al campamento de los Portland Trail Blazers, quienes quedaron fanatizados con él y su baloncesto. El escolta fue seleccionado en el draft en la primera ronda, en el puesto seis, por los Minnesota Timberwolves. Sin embargo, los Wolves lo traspasaron a Portland por los derechos de Randy Foye. Por lo tanto, B-Roy se sentía cómodo, en un lugar que ya conocía y deseaba que la temporada empezara de una vez.

Curiosamente, el debut de Roy fue en su ciudad natal: los Blazers tenían que visitar a los Seattle Supersonics. En ese partido Roy logró anotar 20 puntos, y dio una gran primera impresión a los aficionados de Portland, que comenzaban a soñar en grande. Luego de una lesión que lo mantuvo al margen durante 20 partidos, Roy volvió con un gran desempeño individual en la derrota ante Toronto Raptors en diciembre del 2006 por 101-100, con un triple sobre el final del italiano Andrea Bargnani. Brandon firmó una planilla de 16 puntos, 10 rebotes y ocho asistencias en su regreso, desplegando un baloncesto fantástico que abrió la boca de muchos y cerró la de otros.

Premio al esfuerzo

Brandon Roy sosteniendo el premio al novato del año

B-Roy con el merecido premio al novato del año, tras una gran temporada. [Foto: 4.bp.blogspot.com]

A partir de ese momento, Roy no desentonó. Fue seleccionado en el equipo de novatos del All-Star Game del 2007, y fue el rookie del mes de la conferencia oeste en enero, febrero y marzo de ese año. Finalmente, B-Roy se llevaría el premio al novato del año, promediando 16.8 puntos, 4.4 rebotes y cuatro asistencias en tan solo 57 partidos.

En su segundo año, Roy subió aún más la apuesta: promediando 19.1 puntos, 5.8 asistencias y 4.6 rebotes por partido, fue seleccionado como suplente en el All-Star Game del 2008. Lamentablemente, Brandon sufrió una lesión en el tobillo justo antes del fin de semana de las estrellas, pero no le impidió participar en el partido entre jugadores de primero y segundo año, y mucho menos en el gran partido. Su rendimiento se vio afectado en la segunda parte de la temporada, y, para colmo, las pesadillas en las rodillas volvieron a aparecer.

Mr. Clutch

La temporada 2008-2009 arrancó con dudas. Roy tuvo que ir a Washington a operarse la rodilla izquierda, ya que tenía un cartílago que le producía una irritación en esa zona. Luego de remover ese cartílago y de unas semanas de recuperación, Roy estaba listo para comenzar la mejor temporada de su carrera. Brandon se comenzó a hacer un nombre en la NBA no solo por su gran capacidad anotadora, sino también por su presencia en los momentos finales (clutch time en inglés), anotando tiros sobre la bocina contra los Houston Rockets y New York Knicks y siendo clave con sus puntos en el último minuto de los encuentros. Además, B-Roy le convirtió 52 puntos a los Phoenix Suns, siendo su mejor marca en toda su carrera. Fue seleccionado All-Star por segundo año consecutivo y entró en el segundo equipo All-NBA, promediando 22.6 puntos, 5.8 asistencias y 4.7 rebotes por partido.

El comienzo del fin

La temporada 2009-2010 arrancó con una sonrisa para Roy, luego de firmar un contrato de salario máximo por 4 años y opción para uno más. Luego de una buena primer parte de temporada, a B-Roy lo seleccionaron para el All-Star por tercera vez seguida, pero no pudo disputar el partido por culpa de una lesión en el tendón de la corva. El 11 de abril del 2010, Roy tuvo una contusión en la rodilla derecha, con un daño leve pero serio en la zona del menisco. Fue un lindo susto, pero solo estuvo inactivo ocho días para reaparecer en los playoffs, donde los Blazers se despidieron en la primera ronda ante los Phoenix Suns. Roy entró en el tercer equipo All-NBA, pero ya se notaba que las lesiones lo empezaban a complicar.

En diciembre del 2010, dos meses después del arranque de la temporada 2010-2011, Roy sintió que sus rodillas ya no aguantaban, debido a la falta de cartílagos. Tuvo que ausentarse algunos partidos hasta que finalmente fue dado de baja por toda la temporada. Los rumores comenzaron y lo que se preguntaba la gente era si Roy podría volver a ser el de antes. Luego de someterse a una artroscopia en ambas rodillas en enero del 2001, Brandon volvió en febrero del mismo año, anotando 18 puntos desde el banquillo y siendo importante en la victoria 107-106 ante los Denver Nuggets.

El cuarto de su vida

Sin embargo, el momento épico de una temporada gris llegó en el cuarto juego de la primera ronda de playoffs ante los Dallas Mavericks. Luego de no anotar y jugar apenas ocho minutos en los dos primeros juegos y destacar en el tercer partido con 23 puntos desde el banquillo, el equipo de Portland comenzaba la segunda parte perdiendo 67-44 y con Roy en el banquillo. Tras el ingreso de “The Natural”, apodo que se ganó esa misma noche debido al comentarista Bryan Wheeler, Portland fue otro equipo. Mejor dicho, el equipo era Roy y cuatro jugadores más. Brandon anotó 18 de sus 24 puntos en el último cuarto, dando un auténtico espectáculo que pocas veces se ha visto en una serie de playoffs en toda la historia de la liga.

Lamentablemente, los Blazers perdieron la serie, pero Roy, que alguna vez fue catalogado por el mismísimo Kobe Bryant como “un jugador sin debilidades y el más díficil que le tocó defender”, comenzó a sentirse resucitado y con muchas más ganas que antes, pero sus rodillas se encargaron de desilusionarlo.

El derrumbe

En 2011, el estado de las rodillas de Roy era calamitoso. La falta de cartílagos había causado una gran degeneración en ambas rodillas. Los médicos decían que, si seguía jugando al baloncesto, corría el riesgo de quedarse en silla de ruedas por el resto de su vida. Roy tomó la decisión correcta y anunció su retiro del baloncesto unas semanas después del lock-out de los jugadores de la NBA ese año. Portland se vio obligado a aplicar la famosa cláusula de amnistía sobre Roy para sanear sus finanzas. Luego de dos años recuperándose, Roy intentó volver en la temporada 2012-13 firmando con los Minnesota Timberwolves, pero otra lesión en la rodilla derecha le hizo terminar la temporada y su carrera.

“Nunca tuve un momento en el cual haya llorado. Pero que me hayan quitado algo que quería y que trabajé tanto durante toda mi vida para llegar hasta donde estaba fue muy duro. Siempre tuve ese sentimiento adentro mío que me decía que el baloncesto es lo mejor del mundo para mí.”

Brandon Roy abraza a Michael Porter Jr

Brandon Roy abrazando a Michael Porter Jr, figura de Nathan Hale. [Foto: Basketball Haven]

La vida después de la NBA

Luego de la NBA, Roy se dedicó a ser entrenador, y comenzó en la Nathan Hale High School en 2016. En 2017, Roy recibió el premio Naismith al mejor entrenador de secundaria del año. Su equipo logró un récord perfecto de 29-0, con el conocido joven Michael Porter Jr. (quien figura en el quinto lugar de nuestro Mock Draft) como principal figura. De esta manera, comenzó a hacerse un nombre como entrenador y volvió a aparecer en las cámaras como en su época de jugador.

En mayo del 2017, Roy estaba en la casa de su abuela cuando dos personas empezaron a abrir fuego. Tratando de proteger a niños que estaban allí, Roy recibió un disparo en la pierna. Según él, esto le hizo replantearse la vida.

De todas maneras, los problemas no cesaron. Roy se estaba por divorciar de su esposa, que estaba embarazada con su cuarto hijo, debido a que el ex-jugador esperaba otro hijo con otra mujer, ambos estimados para nacer en el mismo mes. Además, Porter Jr. se había mudado a Columbia, por lo cual Roy perdía a su mejor jugador. Luego de otras bajas más, finalmente abandonó el cargo de entrenador.

¿Y ahora?

Luego de todo esto, Roy sintió que tenía que volver a casa. Luego de rehabilitarse de su herida de bala en Seattle, le llegó otra oportunidad. Comenzó a dirigir en Garfield High School, esa misma institución que fue testigo de los comienzos de su exitosa carrera. Para no cortar la costumbre, está haciendo una gran campaña y va camino al título.

Nunca viene mal recordar a un jugador que lo tenía todo. Alguien que hacía mejores a sus compañeros. Alguien que aparecía cuando el equipo más lo necesitaba. El baloncesto te extraña, Brandon.

Argentino. NBA como estilo de vida.

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