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Power Ranking #28: Detroit Pistons

Los Pistons están ahogados salarialmente y el techo de su proyecto es bastante bajo.

Seguimos quemando puestos en nuestros Power Rankings del futuro. Hasta ahora hemos tratado dos equipos indiscutiblemente, a día de hoy, malos, y que considero que se han cavado su propia tumba pasando de Dončić. Hoy tocamos uno que sí tiene jugadores de calidad, empezando por dos All Stars, pero que creo que no tiene un verdadero proyecto detrás. Los Detroit Pistons hicieron una apuesta fuerte el pasado enero –en realidad fue Stan van Gundy– y lo más probable es que les salga mal. Los Pistons podrán jugar Playoffs estas temporadas, pero no estarán ni cerca de construir un equipo contender.

Detroit fue una de las noticias agradables de las primeras semanas de la temporada pasada. Con un libreto ofensivo renovado que daba mucha importancia al movimiento sin balón y usaba a Andre Drummond como creador desde el poste alto, los Pistons ganaron 14 de los primeros 20 partidos. Pero se fueron desinflando y para la llegada del nuevo año Van Gundy, que sabía que su puesto podía correr peligro si no acreditaba resultados, empaquetó a Tobias Harris, Avery Bradley y una pick de Draft y se trajo a Griffin.

Blake Griffin es un caso curioso. Siempre comento que la NBA va muy rápido y de un día para otro tu estatus puede cambiar, y pocos casos tan explicativos hay como el del ala-pívot. Con solo 29 años la opinión general es que su carrera va irremediablemente cuesta abajo. Griffin se ganó la atención de los aficionados haciendo mates de auténtico bestia, pero su juego tiene mucho más que ofrecer, incluida una capacidad pasadora que sin Chris Paul iba a tener más oportunidades para mostrar. Pero los Clippers decidieron traspasarlo apenas meses después de firmarle el contrato que le iba a ligar de por vida a los angelinos, y su valor está bajo mínimos. No haber llegado a los 70 partidos disputados en las últimas cuatro temporadas no refuerza su caso. Parece fácil imaginar que ese contratazo, que podría rozar los 40 millones de dólares en 2022 si Blake ejerciera su opción de jugador, envejecerá mal.

Y luego está el problema de su coexistencia con Drummond. La capacidad creadora y pasadora de Griffin está más que probada, y Drummond nos enseñó la suya la temporada pasada. Sobre el papel, con el ex clipper manteniendo un acierto decente en el lanzamiento en suspensión y con una rotación que intentase mantener siempre en pista a uno de los dos (a lo Harden y Paul en los Rockets) el experimento podría funcionar. Pero siempre muy cogido con pinzas, sobre todo si pensamos que su tercera pata no destaca especialmente por su lanzamiento exterior.

Reggie Jackson nunca ha demostrado con la suficiente continuidad que merezca ser un jugador importante en esta liga, especialmente en esta época donde abundan los bases. Y si ya tienes a dos interiores no especialmente adaptables al juego moderno con contratos máximos, darle un pastizal al bueno de Reggie no parece la mejor idea. El bueno de Jackson se embolsará 17 y 18 millones aproximadamente por cada una de las dos próximas campañas. Su valor de mercado no es muy alto si los de Detroit quisieran buscar un traspaso.

El entendimiento entre Griffin y Drummond será fundamental para el futuro de los Pistons (Foto: Gregory Shamus/Getty Images North America)

Los Pistons están ahogados financieramente. Además del pastizal que se dejan en uno de los big threes menos inspiradores de la liga, van a pagar casi 20 y 15 millones respectivamente a Jon Leuer y Langston Galloway los dos próximos años. (Y seguirán pagando 5.331.729$ a Josh Smith otras dos temporadas, por si la cosa no estaba lo suficientemente mal.) Dentro de un año se verán en la fea tesitura de tener que decidir qué hacer con Stanley Johnson, que tampoco ha demostrado gran cosa para ser el octavo elegido en el Draft de 2015, por delante de gente como Devin Booker, Josh Richardson o Justice Winslow (lo siento Stanley, está muy feo esto de comparar elecciones de Draft a posteriori y hoy te ha tocado a ti).

Además, al jugar en la débil Conferencia Este, podrán ganar bastantes partidos pese a sus graves problemas estructurales, por lo que no podrán elegir arriba en el Draft (vamos a ser malos con todo el mundo y no solo con Stanley: el año pasado eligieron a Luke Kennard, que me gusta porque todos los tiradores zurdos me gustan, por delante de Donovan Mitchell. O sea que igual no elegir arriba en el Draft les viene hasta bien). Esto quiere decir que sus jugadores irán envejeciendo mientras tendrán picks intermedias, lo que complicará la incorporación de talento nuevo.

>> Jugadores, salarios y transacciones de los Detroit Pistons

Dwayne Casey puede ser su mejor activo. Conseguirá –aunque no sé cómo dadas las piezas– que este equipo defienda algo y sea un bloque profesional y que se esfuerce. Soy mucho menos optimista respecto a su capacidad para generar una buena ofensiva con dos interiores como los jugadores más importantes de la plantilla y un agujero bastante grande en el tiro exterior. Vale lo mismo que decíamos con Griffin: el éxito de su ataque estará cogido con alfileres. ¿Cómo de fiables son desde el triple sus jugadores? Solo Calderón, Reggie Bullock, Kennard y quizás Galloway lo son.

De cara al futuro Solo Reggie Bullock, que será agente libre tras la próxima temporada, y Kennard resultan interesantes. Detroit no eligió en primera ronda este año por el traspaso de Griffin, y ya he comentado más arriba que si en los siguientes años tienen resultados moderadamente buenos su recolección de talento joven se hará muy complicada. Su situación salarial ya hemos comentado que es dramática, y tampoco Detroit es una ciudad especialmente atractiva para los agentes libres.

Concluyendo, los Pistons pueden tener más calidad que alguno de los equipos que irán apareciendo por aquí los próximos días, pero su proyecto tiene un techo muy bajo y es de esperar que vaya a peor según pasen los años. Podrán competir los partidos e incluso meterse en Playoffs pero poco más. Y además tendrán que afrontar situaciones como la renovación de Drummond y Jackson que no tienen una salida fácil (a menos que algún otro equipo se encapriche y los quiera a toda costa vía traspaso). Es fácil imaginarlos ahogándose en las consecuencias de decisiones pasadas en 2022 y teniendo que empezar todo otra vez.

2 Comentarios

2 Comments

  1. Albert Cotado i Carreño

    04/08/2018 at 14:39

    Ahí no puedo estar de acuerdo. Es evidente que los Pistons no son una potencia, pero para nada creo que sean el equipo con las antepenúltimas opciones a tener un buen futuro. Si los motivos son que están comprometidos salarialmente y que el techo es bajo, debería servir también para Portland, Miami, Washington o Minnesota (siendo solamente Miami una ciudad atractiva para agentes libres). En mi opinión, estoy tardando en ver a Charlotte y a Orlando en esta clasificación. No obstante, aunque no comparta la opinión, ¡gran artículo!

  2. Carlos Pintado Mas

    Carlos Pintado Mas

    05/08/2018 at 18:04

    Gracias Albert! Efectivamente los Pistons podrían estar algo más arriba, pero creo la operación de Griffin no les ayudará a mejorar demasiado y les quita margen de maniobra. Ninguno de los otros equipos que nombras -que irán pasando por aquí estos días- tienen contratos máximos de tanta duración (piensa que a Griffin le quedan cuatro años, que es justo el plazo que dura este juego). Por otra parte, no tardarás mucho en ver a los dos equipos que dices al final 🙂

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