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Power Rankings #23 Brooklyn Nets

Los Nets cada día se alejan más del infame traspaso con Boston y apuntan a ser importantes en los próximos años.

Seguimos avanzando en nuestro particular juego. Ya son siete las franquicias que se han enfrentado a este cuestionable -como mínimo- tribunal, y hoy le toca el turno a los Brooklyn Nets. Los neoyorquinos están empezando lentamente a ver la luz al final del túnel y podrían ser un equipo muy a tener en cuenta la próxima década. Han saneado la cultura de la franquicia, tienen ya un grupo interesante de jugadores jóvenes entre manos y pueden convertirse en un destino atractivo para los agentes libres por jugar en Nueva York.

Si no están más arriba es porque todavía les falta algo de tiempo. Su núcleo de jugadores (D´Angelo Russell, Spencer Dinwiddie, Chris LeVert, Rondae Hollis-Jefferson, Joe Harris y Jarrett Allen) necesita seguir progresando, cada uno con sus tiempos. En principio, Russell es el que más probabilidades debería de tener de convertirse en una estrella, aunque de momento no haya estado a la altura de las expectativas de un número dos del Draft. La temporada pasada una lesión partió en dos lo que bien podría haber sido su reivindicación. Pero también dio espacio a un Dinwiddie que acabó entre los tres candidatos al jugador más mejorado. Es lo bueno que han tenido los Nets últimamente: al no tener posibilidades por ganar y tampoco incentivo para tanquear, han podido experimentar y dar espacio a jugadores jóvenes. Pero lo han hecho con una idea detrás, como tiene que ser (como tiene que ser por lo menos para estar bien considerados en mi clasificación).

Los Nets dieron en 2016 los primeros pasos para arreglar el desastre que hicieron en 2013, cuando el ruso Prokhorov comprometieron prácticamente una década de la franquicia por asaltar el anillo a las bravas trayéndose a Garnett y Pierce. Con Sean Marks como general manager los de Brooklyn iniciaron una reconstrucción y con Kenny Atkinson en el banquillo empezaron a crear una identidad. En las oficinas, aprovechando su espacio salarial para comerse malos contratos siempre que vengan acompañados de picks de Draft y/o jugadores jóvenes. Y en el banquillo, sumándose a la vanguardia de la liga en lo que ritmo y volumen de lanzamientos desde el triple se refiere. Los Nets ya son un equipo divertido de ver y por el que es fácil sentir simpatía. Y si encima consiguen incorporar a un agente libre importante, sus opciones de convertirse en una verdadera potencia en la Conferencia Este crecen.

>> Jugadores, salarios y transacciones de los Brooklyn Nets

El verano que viene tendrán unos 50 millones disponibles en espacio salarial. El mercado de dentro de un año vendrá bien cargado de jugadores All Star y los Nets podrán vender las bondades de ser la estrella de Brooklyn, lo cual no está nada mal. ¿Os imagináis que Durant se cansa de ganar anillos y quiere “su” equipo? ¿Que los Celtics deciden unir su futuro a los Jays y ya no les cabe Irving? O Anthony Davis, cuyo nombre siempre aparece en rumores de traspasos y según se acerque el final de contrato lo hará más. En el mercado NBA es fundamental estar preparado para cuando se presenta la ocasión, que no es algo que siempre sea fácil de prever. Los Nets tienen un escenario de lujo, espacio salarial y un proyecto que sabe sus objetivos para ofrecer a los agentes libres. Y un paquete de jugadores con margen de crecimiento y picks de Draft -aunque sería irónicamente cruel que ahora que las recuperan las empiecen a mover- para ofrecer a los equipos.

Me resulta más fácil ser optimista con un proyecto como el de los Nets que con otros de la Conferencia Este que hemos venido viendo, como Cavaliers, Pistons o Hornets. Donde estos equipos apenas pueden respirar por los compromisos adquiridos en Brooklyn solo sienten una agradable brisa. En vez de practicar un baloncesto anticuado que necesita de un personal muy concreto -y muy bueno- para ser efectivo, los Nets han abrazado las conclusiones de la analítica para, como poco, dejar a sus jugadores crecer en un ambiente libre y festivo. Nada de esto te asegura el éxito, pero desde luego sí que te pone en una mejor posición para buscarlo.

¿Conseguirá ayudar Atkinson a Russell a llegar al siguiente nivel? (Foto: Abbie Parr/Getty Images North America)

A los de Brooklyn todavía les falta conseguir algún jugador de élite. Pero oye, es un problema que comparten la inmensa mayoría de franquicias de la liga, y prácticamente ninguna puede presumir de tener las cuentas que tienen los neoyorquinos. Y tampoco pueden poner a disposición de sus jugadores un mercado tan grande como el que tienen los Nets. Nos hemos acostumbrado tanto a verlos hundidos que nos sorprenderemos dentro de un año cuando su nombre se asocie al de estrellas de primera línea. Igual no consiguen convencer a ninguna, pero volverán a la carga en la siguiente offseason. Y a partir del año que viene volverán a tener elecciones de Draft y, dado que parece difícil que ganen muchos partidos este año, serán en buenas posiciones.

Los Nets protagonizaron una de los peores traspasos de la historia de la NBA. Una apuesta fuerte que no pudo salir peor, y tuvo unas consecuencias duras y largas. Pero a base de buen trabajo y ceñirse a un plan, pronto todo esto será cosa del pasado. Tienen muchas opciones de pasarse la próxima década en los puestos de honor de su Conferencia; hasta ese momento, podremos disfrutar del alegre juego que promueve Atkinson y ver cómo evolucionan sus jugadores, especialmente un D´Angelo que todavía sigo creyendo que tiene clase suficiente para ser un jugador importante en esta liga. Si repitiera este ejercicio dentro de un año deberían de subir puestos, y lo mismo en los siguientes, siempre que mantengan la ejecución del plan de reconstrucción. En esta edición están tan abajo porque vienen de las mismísimas catacumbas.

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