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La NBA impone una leve sanción a Ingram, Rondo y Paul

Paul, Rondo e Ingram se perderán dos, tres y cuatro partidos respectivamente.

Rajon Rondo Chris Paul Brandon Ingram Lakers Rockets Fight
Fuente: Jayne Kamin-Oncea / USA TODAY Sports

Durante esta madrugada vivimos un episodio bastante alejado de lo que debería ser -y es- el baloncesto. Rajon Rondo y Chris Paul se enzarzaban a puñetazo limpio durante el encuentro que enfrentó a los Rockets ante los Lakers en Los Angeles. A la pelea se unió Brandon Ingram, con un par de cheap shots, término usado por los estadounidenses para referirse a los golpes por la espalda.



La NBA estudió el caso ayer, revisando todas las imágenes, principalmente para analizar si, tal y como dice Paul, Rondo le escupió. Un vídeo de The Athletic demuestra que esto si sucedió, lo que pondría al base de los Lakers como instigador de todo el asunto. Lo que estaba claro es que caerían sanciones, aunque quizás no demasiado importantes. Pese a que la asociación no suele ser demasiado dura por calentarse demasiado en un encuentro, la magnitud de este y el hecho de que fuese en horario de máxima audiencia podría haber hecho que la liga, con Adam Silver a la cabeza, decidiera ser más contundente esta vez.

Pero finalmente no ha sido así. Chris Paul se perderá dos partidos, Rajon Rondo tres y Brandon Ingram, cuatro. Una multa que, para la mayoría de periodistas especializados, sorprende por lo insuficiente.

Uno o dos partidos, multa máxima últimamente

No hay que irse muy lejos en el tiempo si queremos repasar las suspensiones que han acarreado incidentes del estilo. El pasado mes de enero, Arron Afflalo era suspendido por la NBA durante dos partidos por darle un puñetazo a Nemanja Bjelica. Un día antes, Gerald Green y Trevor Ariza eran sancionados por un partido “por entrar de forma agresiva en el vestuario de los Clippers”.

Si nos vamos más atrás, a Ibaka y James Johnson les cayó también un partido por pelearse en un Miami-Toronto. El hispano-congoleño un mes antes había sido suspendido por pelearse en un Raptors-Bulls, está vez con Robin Lopez como compañero de baile. Shaun Livingston también tuvo que ver un partido desde la grada por “excesivo contacto con el árbitro”, algo que también se produjo anoche, de la mano –nunca mejor dicho- de Brandon Ingram.

Como podemos observar, la NBA ha levantado la mano cuando se producen este tipo de altercados. La asociación es muchísimo más dura con las violaciones de la política anti-droga. Y si no, que les pregunten a Joakim Noah y a Jodie Meeks, suspendidos más de 20 partidos por saltársela.

Por, como decíamos, celebrarse el encuentro en prime-time, parecía posible que Rondo y Paul doblasen las sanciones que se están imponiendo últimamente, es decir, que les hubiesen caído cuatro partidos a cada uno. Ingram, por su parte, lo tenía más crudo. A su puñetazo por la espalda hay que añadirle un empujón a Harden y un encare con uno de los árbitros. No hubiese sido extraño que la joven promesa angelina se hubiese tenido que perder hasta ocho partidos por todo lo descrito. Pero finalmente han sido cuatro.

Periodista amateur. Ingeniero de Sistemas. Creador de DBasket.

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